PAVEL OYARZÚN (Punta Arenas, 1963): Ha publicado en poesía: La cacería, 1989; La jauría desquiciada, 1993; La luna no tiene luz propia, 1994; Antología inSURgente: La Nueva Poesía Magallánica, 1998; Patagonia, la memoria y el viento; 1999; In Memoriam, 2002. En narrativa ha publicado las novelas El paso del diablo, 2004 y San Román de la Llanura, 2006. Actualmente se desempeña como encargado de la Biblioteca del Patrimonio Austral, proyecto en el que participó desde su gestación y cuya administración depende de la Corporación Municipal de Punta Arenas. Ha participado en diversos encuentros literarios tanto a nivel nacional como internacional. En el año 2002 recibe el Premio Municipal de Literatura de Punta Arenas. En el 2005 ganó el Premio Mejores Obras Inéditas del Consejo del Libro y la Lectura. Ha sido incluido en antologías y sitios de Internet en Chile y el extranjero.

 


CAZADORES DE INDIOS

La vida siempre está en la mira
y la rompe un tiro.

La muerte es un círculo nocturno
que se aleja de su centro.

La lluvia quiebra el silencio.

Un dedo que jala el gatillo quiebra la lluvia
y a los hombres que contiene el agua.

Dentro de una herida de bala
hay un grito inmóvil.

Los cazadores nunca vieron a Cristo
entre los muertos.

Los cazadores aseguraban que en el Paraíso
aún vivía el todopoderoso que los redime.

(del libro “La Cacería”)

 

POEMA 18

.....................“claro que con el tiempo
.....................la plomiza consternación
.....................se nos irá pasando
.....................la rabia quedará
.....................se hará más limpia”

.................................Mario Benedetti.

Y ya ni siquiera eso queda en la condena.
Ni siquiera sentimos una rabia limpia,
un odio labrado con paciencia,
y masticado todos los días,
para castigar a los asesinos de la Patagonia.

En la pampa no hay fantasmas,
ningún espíritu la recorre,
ni salen luces desde sus rincones,
que alumbren
los lugares donde cayeron los asesinados.

No hay nada de eso.
Se puede decir que son los muertos
más olvidados de la tierra,
con nombres olvidados,
con tumbas perdidas,
con dioses que no viven ni gobiernan.

El gran olvido y el viento son el epitafio.

La sentencia sobre estos cadáveres
es un par de ojos aterrados,
y abiertos como una puerta a culatazos,
y una memoria dormida.

Aquí estuvo el crimen,
y no hay rabia ni odio,
y ya no se puede hacer nada.

Los culpables se salvaron.
Murieron tranquilos.
Alguna mano intacta les cerró los ojos,
y seguramente hubo una lenta
extremaunción para ellos.
Esperaron la muerte con resignación.
Seguros de que su paso por la tierra,
por estas tierras,
donde hicieron la puntería,
fue una quimera y una fábula.
absolutamente confiados de que
una vez muertos
entrarían al reino de los cielos.

(del libro “La Cacería”)

 


LA DIMENSIÓN PERDIDA DE LA PATAGONIA

Antes de la República
y del himno nacional.
Antes de los decretos
y la constitución política.
Antes de los colonizadores del Sur de Chile
y de los primeros gringos
que llegaron aquí como a la Tierra Prometida.
Antes de la Iglesia
y las imágenes del cuerpo torturado de Cristo,
y del gesto de dolor póstumo en su rostro.
Antes de la libra esterlina,
del idioma inglés
y del castellano.
Antes de los estudios topográficos
y de los buscadores de oro.
Antes de la propiedad privada
y de la plusvalía.
Antes de la desolación y las epidemias.
Antes de los cazadores de indios
y de la invención del odio.
Antes de la división de la tierra
y la plenitud del olvido.

Antes...,
la Patagonia era la patria.
La creación pura
que surgía desde el amor y el instinto
de los pueblos que la habitaban y la vivían
en un estadio anterior a la esclavitud.
Que honraban a sus dioses todos los días
como santos,
y no creían en la existencia real de la muerte.
Antes de este mundo,
la mirada humana no tenía término.
Su existencia tenía la dimensión de los misterios.
La Patagonia
era
.....infinita.
.......y dejó de serlo,
.......con la fundación de este tiempo,
.......y las profecías del exterminio,
.......a partir de la segunda mitad
.......del siglo diecinueve
.......de Nuestra Era.

(del libro “La Cacería”)

 

 

MÁS ALLÁ DE LOS CONTORNOS LUMINOSOS

Más allá de los contornos luminosos
de la ciudad.
Más allá de su brillo alucinógeno
y fulgurante.
Más allá del resplandor
de su alma publicitaria,
y de sus laberintos dorados y abiertos
como gargantas de un solo grito.
Más allá del embrujo y del ensueño
.........................incandescentes.
Más allá de los destellos incrustados
ojos adentro.

Más allá de sus contornos luminosos...
La ciudad tiene comarcas infames:
donde el olvido se revuelca todo el tiempo
y la desolación no tiene nombre,
donde el desamparo profana osamentas
y vísceras sagradas,
y donde los hijos de Dios,
bajo el cielo de esta República,
mueren como perros.

(del libro “La jauría desquiciada”)

 

LOS NIÑOS DEL PARQUE

Ellos no tienen buenas costumbres.
Ellos no tienen buenos instintos.
Ellos no aman a la patria,
ni respetan el himno nacional.
Ellos no creen realmente en la virgen María,
ni en su hijo Jesucristo.
Ellos no creen en la familia,
ni en la propiedad privada.
Ellos mean en la calle,
y le sacan la madre a cualquiera.
Ellos están al margen de la ley.
Ellos tienen metido a Dios
en una bolsa de plástico.
Ellos tienen la cabeza llena
de destellos y extrañas figuras,
que les dan risa.
Ellos no sienten vergüenza...
Ellos sienten náuseas
casi todo el tiempo.

(del libro “La jauría desquiciada”)

 


TODAS IBAN A SER REINAS

Y heredaron la ciudad de noche.
Las calles del centro.
La salida de los cines.
Los estacionamientos,
y los paraderos de micros.
Los jardines de la plaza.
La esquina de la Catedral.

Todas las noches de la República
se abren para ellas.
Para que las transiten
riéndose como locas,
todavía sin senos...
Con el alma y la vagina profanadas.

(del libro “La jauría desquiciada”)

 


REVELACIONES Y UTOPÍAS

Habrá un día en el que
el amor y el alma de los muertos
caerán sobre la tierra
como una lluvia bienamada.

Habrá un día en el que
reinará la dulzura de muertos luminosos
en todas partes.
Sobre toda criatura y todo espacio.
Sobre toda flor y toda aldea.
En todo terminal de buses.
Y en todas las miradas.

Habrá un día que será hermoso y plácido
como las muchachas que se paseaban
por las calles de Tenochtitlán,
en los tiempos de la sangre sagrada.

Habrá un día en el que
se escucharán de nuevo
los antiguos himnos,
tal como cuando
se cumplió la profecía de los tiempos,
y dejaron allí su verso y su ritmo;
sobre las piedras labradas
de los palacios prohibidos,
o sobre el blindaje de los bunkers,
como espectros de la esperanza.

Los himnos que alguna vez
invadieron los valles,
las selvas,
las plazas y los cementerios,
las aguas del Río Grande,
o el desierto de Atacama,
o la quebrada de Yuro:
anunciando la aparición de la felicidad
que venía con ellos,
así fuera en la tierra como en la muerte.

Habrá un día
en el que la gran redención será cumplida:
ilustres muertos abrirán las memorias.
Y donde hubo oscuridad,
se hará la luz y el milagro.
Entonces cada promesa,
cada pacto de sangre y cada juramento,
cada resurrección del alma y de la carne,
cada herida de espada o de bala,
se harán recuerdo y movimiento.
Y ningún olvido será cometido sobre la tierra
ese día.

Habrá un día en el que
se verán las imágenes
de todas las revelaciones que trajeron
los poetas al mundo.

Habrá un día para César Vallejo y para Roque Dalton,
para Rimbaud, el niño vidente de la Comuna,
y también para Armando Rubio.
Y para todos los que dejaron
algún rastro de su canto
entre la tierra y la luna.

Habrá un día en el que,
por fin,
será revelada la existencia real del amor
en la historia de la muerte.

Habrá un día en el que
los muertos bienamados
volverán a este mundo,
como recuerdos
del Paraíso.

(del libro “La Jauría desquiciada”)

 


BIENVENIDA SEA LA POESÍA DEL FUTURO

Bienvenida sea la poesía del futuro.
Esa poesía que reventará como una flor
en plena calle,
o como un cadáver después de varios días.

Bienvenida sea la poesía colgada de las nubes
..............................................y de los edificios.
La que soltará en este mundo su alma
..............................................de bestia carroñera.
La que olfateará a la muerte desde lejos.
La que llegará delgada y tenue
como las primeras lluvias del otoño,
y suave como los tejidos de las vísceras.

Bienvenido sea su ritmo de agua en caída libre,
o su sonido de artefacto eléctrico.
Pronto estará entre nosotros,
bendiciendo el acto sexual entre la especie,
o comiéndole los ojos a los muertos.

Hasta aquí llegará con su espíritu redentor funcionando,
o con su instinto homicida adiestrado y carnívoro
como el que empuñan las tropas de asalto.

Bienvenida sea la poesía del futuro.
Bienvenidos sean sus actos de magia.
Sus contorsiones acrobáticas.
Sus caricias y besos de película.
Sus espectaculares suicidios,
archivados en las páginas rojas de los periódicos.

Aquí, y en ninguna otra parte,
establecerá su reino,
su hacienda,
su recinto milagrero abierto al público.

La verán caminar sobre las aguas.
La verán dormir en los parques.
La verán en las noches de luna
como suspendida de aquella luz fantástica.
La verán aullando y con espasmos,
tirada en el suelo
Podrán verla haciendo latir las memorias,
o en cada herida cortante
que dejará el paso del olvido sobre los rostros.

Bienvenida sea, por fin, la poesía del futuro.
Abranle las puertas y las ventanas,
las arterias,
los huesos,
los ojos;
y prepárense para lo que pueda ocurrir,
porque vendrá de todos modos,
así sea para velar por la paz de sus almas,
o bien,
para levantarles la tapa de los sesos.

(del libro “la jauría desquiciada”)

 


LA ORILLA

...................A mi madre, Inés Díaz Sotomayor

Arrojados de la infancia
-lugar de ninguna muerte verídica-
pierdo los ojos en el intento,
con la cabeza vuelta.
Volver la vista es un gesto de naufragio.
Nadie vuelve hasta allá realmente.
La orilla se va alejando a una velocidad asombrosa,
como así de veloz es el muro de bruma intensa
que se levanta desde el límite exacto
a las alturas.

Nunca más se vuelve a poner un pie
en los parajes de la infancia,
esa es la pura y santa verdad.
No vamos desde la luz hacia luz,
hay que aceptarlo.
Nadie sale de aquel sitio por su propia voluntad.
Nadie llega hasta la orilla y cruza el límite
como un cordero de Dios:
Todo exilio es a culatazos.
Todo exilio enfurece el aire.
Todo exilio es miedo y delirio al mismo tiempo.

Volver la vista es un gesto de naufragio.
Un gesto instintivo hacia la tierra firme
de la primera luz
y de la madre que se queda allá.
porque ese, a fin de cuentas,
es el prodigio de la madre,
esa su ciencia oculta,
esa su ternura desesperada:
No irise con uno, sino quedarse en la orilla
llamándonos.

(del libro “Antología Insurgente: La Nueva Poesía Magallánica”)

 

 

SUR

................“Sed meridionales, hacedlo por la fe”

..........................Nietzsche.

Todo es Sur,
a lo largo y ancho y en las alturas.

En la clorofila, en la hojarasca,
en las piedras insulares,
en las vertientes subterráneas,
en las arterias de los organismos.
Todo es Sur.

Todas las islas y todos los fiordos.
Cada pulgada de la llanura.
Todo es Sur.

Todo lo tocado por la lluvia,
y todo lo oculto tras el silencio de las altas cumbres,
que baja, ora río, ora manto de hielo,
hasta las bahías y los cañadones.
Todo es Sur.

Todas las cruces,
muy enhiestas hacia este cielo máximo,
y todas las derribadas por el olvido a puro golpe.
Todo es Sur.

Todos los naufragios que yacen en su oscuridad pacifica,
y todas las fosas comunes que se cicatrizaron en la pampa.
Todo es Sur.

Todo fin de la planicie a lo lejos.
Todo horizonte anunciado sin pausa a la distancia.
Todo es Sur.

Aquí...
Todo el Sur
y todo el viento:
No hay otro Dios.

(del libro “Patagonia: La Memoria y el Viento”)

 


EL CORAZÓN LLEVA EL RITMO

.........................A Marcela Muñoz-Molina

Viento de la llanura:
No redimes a los que suplican en los templos dolorosos.
“sino a los que te adivinan en el espejo del cielo”*

El viento lleva lejos el corazón de los que viven
con un pie en el abismo
y el otro en la tierra, que es el morir:
Precario equilibrio.
- En la escritura vemos la muerte por adelantado –

Somos de una fe ciega, después de todo.
La Poesía no tiene destino conocido
( ningún puerto a la vista en el derrotero de los escribas).

La tierra firme es del dios que se adora en los templos
con lágrimas de sangre;
el abismo es nuestro.

Se escribe en el viento como sobre un muro verídico,
o no se escribe.
Nuestro corazón lleva el ritmo y toda esta tierra vuela
.................................................por un instante.

“Bajo un aire henchido de impalpables veladuras”**
damos palos de ciego: caen frutos amargos.
La pavorosa belleza del abismo.
- Hacemos un retrato hablado de la muerte,
con lujo de detalles y a sangre fría -

En manos del viento, como estamos.
En la escritura de los patíbulos. En la palabra compartida
como una hogaza de pan en el horario oscuro:
No hacemos un buen negocio en este mundo.
Perdemos el tiempo soberanamente,
...............................porque lo sabemos de arena.
No prosperamos como es debido.
No nos aseguramos el futuro.
Arrojamos nuestro cadáver a los perros, si se quiere.

*Rolando Cárdenas.
**Jean-Arthur Rimbaud.

(del libro “Patagonia: La Memoria y el Viento”)